Telescopios en Chile registran la explosión más larga de rayos gamma detectada hasta el momento

Gracias a rápidas observaciones realizadas desde el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo (CTIO) y el Observatorio Internacional Gemini, astrónomos lograron registrar la explosión de rayos gamma más extensa detectada por la humanidad. El evento, denominado GRB 250702B, permitió obtener datos inéditos sobre su posible origen y la galaxia donde ocurrió.
Los estallidos de rayos gamma (GRB, por sus siglas en inglés) son consideradas las explosiones más energéticas del Universo, solo superadas por el Big Bang. Generalmente duran apenas segundos o minutos, pero el 2 de julio se detectó un fenómeno que se extendió por más de siete horas, estableciendo un récord histórico en la astronomía moderna.
Detección y observación internacional
El evento fue identificado inicialmente por el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA. Tras la alerta, observatorios en distintos puntos del planeta comenzaron a registrar el estallido en longitudes de onda diferentes a los rayos gamma.
Uno de los primeros resultados científicos fue determinar que la fuente del GRB provino de otra galaxia, información obtenida con observaciones en infrarrojo desde el Very Large Telescope (VLT) de ESO.
A partir de estos datos, un equipo liderado por Jonathan Carney, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, se dedicó a estudiar el resplandor residual del evento, una señal clave para entender el origen del fenómeno.
Observaciones desde el Telescopio Blanco y Gemini
Para estudiar GRB 250702B, el equipo utilizó tres de los telescopios terrestres más avanzados del mundo:
Telescopio Blanco de 4 metros (CTIO, Chile)
Telescopio Gemini Norte (Hawái)
Telescopio Gemini Sur (Chile)
Las observaciones comenzaron 15 horas después de la detección inicial y continuaron durante 18 días. Carney destacó que la capacidad de apuntar rápidamente estos telescopios fue esencial para capturar datos críticos.
Entre los instrumentos utilizados figuraron:
NEWFIRM
DECam (Cámara de Energía Oscura)
Espectrógrafos GMOS instalados en ambos telescopios Gemini
Un estallido oculto tras densas nubes de polvo
El análisis reveló que GRB 250702B no era detectable en luz visible debido a grandes cantidades de polvo, tanto en la Vía Láctea como en su galaxia anfitriona. Gemini Norte logró detectar una señal tenue tras casi dos horas de exposición.
Los datos indican que la galaxia origen del evento es inusualmente masiva y rica en polvo, características poco comunes en galaxias asociadas a GRBs.
Posibles causas del fenómeno
De los cerca de 15.000 estallidos de rayos gamma registrados desde 1973, solo media docena presentan duraciones similares, aunque ninguno coincide completamente con las categorías conocidas. Las hipótesis científicas planteadas son:
Un agujero negro consumiendo una estrella rica en helio.
Un microevento de disrupción de marea, donde una estrella o planeta es destruido por un objeto compacto como un agujero negro o estrella de neutrones.
La caída de una estrella hacia un agujero negro de masa intermedia. De confirmarse, sería la primera vez que la humanidad observa un chorro relativista generado por un objeto de este tipo.
Se requerirán observaciones adicionales para descartar escenarios y confirmar el origen.
Un hito para la astronomía moderna
Carney destacó que este hallazgo representa “un problema arqueológico cósmico”, ya que permite reconstruir un evento ocurrido hace miles de millones de años. Además, subrayó que descubrimientos como este muestran cuánto falta aún por comprender sobre los procesos extremos del Universo.


