Senapred vigila Sotaquí y Ovalle tras la apertura del Embalse La Paloma
Tras la apertura de compuertas del embalse La Paloma, el agua avanzará aguas abajo y las autoridades mantienen vigilancia en la provincia.

Bomberos de Ovalle se acuartelará este sábado y domingo ante la crecida del río Limarí, que sigue a la apertura de las compuertas del embalse La Paloma. El comandante Jorge Robles confirmó que será un acuartelamiento preventivo, para tener a la institución lista ante eventuales emergencias.
La apertura se realizó este jueves y no marca el fin de las medidas de seguridad: el agua avanzará aguas abajo durante los próximos días. Mientras se abrían las compuertas, Bomberos dispuso tres unidades preventivas en el Parque Tamelcura: la ambulancia S-3, el carro 4×4 BF-5 de la Quinta Compañía y la unidad BR-7 de rescate urbano y vehicular de la Séptima Compañía. Robles agregó que la institución seguirá monitoreando el incremento del caudal.
Qué sectores vigila Senapred
El director regional de Senapred, Ángelo Hernández, explicó que el aumento del caudal puede sentirse en distintos momentos y con distinta intensidad a lo largo del río. Por eso, el organismo mantendrá una “vigilancia reforzada” durante toda la descarga, en coordinación con la Dirección General de Aguas, la Dirección de Obras Hidráulicas, la administración del embalse, los municipios y las instituciones de primera respuesta.
Los puntos que concentran mayor atención son el entorno del Parque Tamelcura, Sotaquí y las zonas ribereñas del Limarí en Ovalle, además de instalaciones de captación de agua y espacios recreativos. Si el riesgo aumenta, Hernández no descartó restricciones de acceso, cierres preventivos, avisos a la población e incluso evacuaciones preventivas.
La delegada presidencial provincial, Ivón Guerra, confirmó que el Comité Provincial para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) sigue activado. Mencionó a Los Peñones y Potrerillos entre los puntos de mayor atención y dijo que gestiona recursos de emergencia para contar con maquinaria pesada que despeje el lecho del río y refuerce sectores vulnerables.
El alcalde de Ovalle, Héctor Vega, valoró la recuperación del embalse, pero advirtió que el mayor flujo podría generar problemas. Dijo mantener vigilancia en Guanilla, donde hay puentes que podrían verse afectados, y expresó especial preocupación por un terraplén en Potrerillo Bajo.

Cuánta agua se espera y qué piden a la comunidad
Según proyecciones del alcalde, las descargas del embalse podrían llegar a cerca de 60 m³/s este domingo, desde los 17 m³/s iniciales. A esto se suman los aportes del río Grande, que se une al Hurtado, y del embalse Recoleta, que también está vertiendo agua. La administración de La Paloma, por su parte, busca regular la acumulación para llegar a los 700 millones de metros cúbicos entre diciembre y enero.
La Municipalidad de Ovalle dispuso el cierre preventivo del Parque Los Peñones entre el viernes 6 y el domingo 8 de noviembre. Hernández pidió no ingresar al cauce, no pescar ni realizar actividades recreativas mientras duren las descargas. Advirtió que el riesgo no depende solo de que el agua se vea alta, porque la velocidad y la fuerza de la corriente pueden cambiar y ser peligrosas incluso donde el río parece tranquilo. Su llamado fue claro: “La comunidad no debe acercarse a las riberas para observar el paso del agua”.



