Absuelto pequeño regante ante querella de empresa agrícola
El 22 de marzo, día internacional del agua, el juzgado civil de Ovalle hizo pública la sentencia que absuelve completamente al señor Carlos Bonilla del delito de injurias y calumnias que la empresa Agrícola Cotracar interpuso en su contra, luego de que el pequeño agricultor se opusiera a la construcción de un pozo en su localidad.
A las 16:00 horas, en el día internacional del agua, fue leída una sentencia sumamente significativa y esperanzadora para las comunidades campesinas del Valle del Limarí, pues se determinó la total inocencia de un pequeño regante ante las acusaciones que la empresa agrícola Cotracar elevó en su contra, y de hecho se condenó en costas a la agrícola, lo que permitirá retribuir en parte los grandes esfuerzos de los campesinos porque se lograra justicia en este caso.
El juicio surgió luego de que un grupo de vecinos de la localidad de Colliguay se opusiera a la construcción de un pozo que la agrícola pretendía emplazar en las vertientes que riegan el territorio, para extraer 20 millones de litros cúbicos al día. Los dardos de la agrícola se enfocaron entonces en quien había alertado de la situación a los vecinos y se interpuso una primera querella el año 2015, que finalmente no prosperó por acusarse a Bonilla de injuriar a una empresa (Cotracar) en circunstancias que jurídicamente se entiende que la honra la tienen las personas, no las empresas. Sin embargo, al comenzar el 2016, la empresa insistió en acusar a Bonilla por el mismo delito, pero en esta ocasión a nombre de la administradora de Cotracar, alegando que se les había imputado que robaban agua.
En esta segunda instancia, Cotracar aseguró que se desistiría de la querella si Carlos Bonilla le pedía disculpas públicas por sus dichos relativos al robo de agua, pero él indicó que no había cometido delito alguno así es que no tenía de qué disculparse, cuestión que ahora fue refrendada por el juez, el que desestimó los argumentos de la agrícola, estableciendo que los ciudadanos tienen libertad de expresión, y que no se podía demostrar que el pequeño agricultor en su esfuerzo por difundir información y alertar a los vecinos de un posible daño a su comunidad, haya tenido la intención de injuriar a la parte querellante.
Nuestra agrupación de pequeños regantes y no regantes del Río Mostazal celebra este fallo que demuestra lo importante de que quienes vivimos en el territorio, lo conocemos y lo queremos, nos atrevamos a sacar la voz, a protegerlo y a no dejarnos amedrentar. En ese sentido, hacemos notar que la amenaza del pozo en Colliguay sigue latente, esperamos que nuestra Junta de Vigilancia, no autorice el cambio de fuente de abastecimiento que ha solicitado la agrícola, pues entendemos que sentaría muy malos precedentes para la administración de las aguas de nuestro río, tan como buenos precedentes acaba de sentar este fallo.







