Sífilis alcanza su mayor tasa en una década: Coquimbo registra aumento desde 2023
Dos informes epidemiológicos del Ministerio de Salud muestran un preocupante aumento de las infecciones de transmisión sexual durante la última década.

Nuevos antecedentes epidemiológicos vuelven a poner el foco en las infecciones de transmisión sexual (ITS) en Chile. Dos informes correspondientes a 2025 y elaborados por el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud muestran un incremento sostenido de los casos de gonorrea y sífilis durante los últimos años.
Los datos fueron recogidos en informes epidemiológicos anuales que permiten comparar la evolución de estas enfermedades durante la última década y muestran un escenario que requiere especial atención en materia de prevención y detección.
En el caso de la gonorrea, la tasa de notificación aumentó un 16% entre 2016 y 2025, llegando a 13,3 casos por cada 100 mil habitantes durante 2025. Además, entre 2021 y 2025 la tasa se multiplicó por 2,5.
La situación presenta un dato particularmente llamativo en los menores de 15 años: entre 2024 y 2025 los casos pasaron de 11 a 25, mientras que el informe advierte un incremento especialmente abrupto de la tasa en ese grupo etario.
Gonorrea aumenta y menores de 15 años registran un fuerte incremento
De acuerdo con el informe del Minsal, la gonorrea afectó principalmente a hombres durante el período 2021-2025. Ellos concentraron el 79% de los casos registrados durante ese quinquenio.
El mayor riesgo se ubicó entre las personas de 15 a 39 años, grupo que concentró el 87% de los casos del período. Las tasas más elevadas correspondieron a personas entre 20 y 29 años, seguidas por adolescentes de 15 a 19 años.
Sin embargo, uno de los antecedentes que más atención genera corresponde a los menores de 15 años.
Según el documento epidemiológico, en este grupo la cantidad de casos aumentó de 11 en 2024 a 25 en 2025. En términos de tasa, el informe señala que esta se incrementó 25 veces entre ambos años.
El aumento también se observó al separar los datos por sexo. Entre 2021 y 2025, la tasa en hombres menores de 15 años aumentó 11 veces, mientras que en mujeres pasó de cero casos a 14 durante el mismo período.
A nivel territorial, las mayores tasas de gonorrea durante 2021-2025 se concentraron principalmente en el extremo norte del país. Tarapacá registró en 2025 la tasa más alta de Chile, con 41,9 casos por cada 100 mil habitantes, seguida por otras regiones con indicadores superiores al promedio nacional.
El informe también establece que la principal vía de transmisión declarada fue la sexual, que representó el 93% de los casos durante 2025.
Sífilis alcanza su tasa más alta en una década y Coquimbo aparece entre las regiones con aumentos
La evolución de la sífilis también muestra una tendencia preocupante.
Entre 2016 y 2025, la tasa de notificación aumentó 2,4 veces en Chile, alcanzando durante 2025 los 55,2 casos por cada 100 mil habitantes, la cifra más alta del período analizado.
Tras la disminución registrada durante 2020, en el contexto de la pandemia de COVID-19, los indicadores volvieron a crecer. Solo entre 2021 y 2025 la tasa de sífilis aumentó 37%.
Los hombres representaron el 65% de los casos registrados durante el quinquenio 2021-2025, manteniendo tasas aproximadamente dos veces superiores a las de las mujeres.
Por grupos de edad, el mayor riesgo se concentró entre los 20 y 39 años, segmento que representó el 58% de los casos del período.
El escenario territorial también entrega un antecedente relevante para la Región de Coquimbo. Si bien las mayores tasas se concentraron principalmente en regiones del extremo norte, el informe destaca aumentos de sífilis en Coquimbo y Atacama a partir de 2023.
Estos antecedentes no significan que todas las personas de una determinada región tengan el mismo nivel de riesgo, pero sí muestran una evolución epidemiológica que las autoridades sanitarias deben continuar monitoreando.
Los datos conocidos corresponden a los informes epidemiológicos del Ministerio de Salud y reflejan notificaciones registradas durante los años analizados. Por ello, constituyen una herramienta para observar tendencias y orientar las políticas de prevención, diagnóstico y tratamiento.







