Chile da un paso histórico: aprueban en la Cámara de Diputados la primera ley sobre Inteligencia Artificial
Chile avanza hacia la era digital con responsabilidad. Este lunes, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que regula la Inteligencia Artificial (IA), la robótica y otras tecnologías relacionadas, convirtiéndose en la primera legislación de su tipo en el país. La iniciativa ahora pasa a su discusión en el Senado, donde continuará su tramitación.
El objetivo central del proyecto es regular los usos de la inteligencia artificial mediante un sistema de “obligaciones proporcionales al riesgo”, buscando equilibrar la innovación tecnológica con la protección de los derechos humanos. La ley abarca múltiples sectores, entre ellos educación, salud, seguridad pública, servicios financieros, comercio y gestión estatal.
El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle, destacó que esta normativa “no es un punto de partida, sino la continuación de una política de Estado que ha trascendido gobiernos, construyendo consensos y capacidades institucionales para que la inteligencia artificial sirva al bienestar común”.
Entre sus puntos más relevantes, el texto legal obliga a identificar todo contenido sintético generado o manipulado por IA, ya sea audio, imagen, video o texto, para garantizar la transparencia y trazabilidad digital. Esta medida busca evitar la desinformación y el uso engañoso de tecnologías de deepfake.
Asimismo, la ley no exige autorización estatal previa para la creación o innovación, sino que regula sus usos según los niveles de riesgo definidos:
- Inaceptable: prohibidos por atentar contra derechos fundamentales.
- Alto riesgo: potencial afectación de derechos si hay fallas o mal uso.
- Limitado: bajo riesgo de manipulación o error.
- Sin riesgo evidente: aplicaciones seguras o de uso general.
En este marco, se prohíbe expresamente la manipulación subliminal mediante inteligencia artificial, salvo en contextos terapéuticos y con consentimiento informado.
Otro aspecto relevante es que la normativa aplicará tanto a proveedores nacionales como extranjeros, así como a importadores y distribuidores domiciliados en Chile. Se excluyen únicamente los usos en defensa nacional, investigación previa a la comercialización y componentes de código abierto no comercializados como productos de alto riesgo.
Finalmente, se encargó al Estado de Chile promover el desarrollo y uso responsable de la IA, fortaleciendo la infraestructura tecnológica y el marco institucional ético necesario para su aplicación.








