Televisores con IA: ahora podrán entender lo que necesitas y ayudarte a solucionarlo
La tecnología presentada en IFA 2026 busca simplificar la configuración de los televisores mediante comandos de voz y lenguaje natural, permitiendo que los usuarios planteen directamente problemas como una pantalla demasiado oscura.

Durante años, solucionar un problema con el televisor implicaba buscar el manual, ingresar a los ajustes y recorrer diferentes menús hasta encontrar la opción correcta. Esa dinámica comienza a cambiar con la incorporación de inteligencia artificial (IA) en los televisores.
La tendencia presentada en IFA 2026 apunta a que estos equipos puedan comprender lo que el usuario necesita y entregar asistencia directamente desde la pantalla, utilizando conversaciones en lenguaje natural.
La idea no se limita a responder comandos básicos. Los nuevos sistemas buscan interpretar una situación concreta y orientar al usuario para resolverla sin necesidad de conocer previamente dónde se encuentra determinada función dentro del menú del televisor.
¿Cómo funcionará la inteligencia artificial en los nuevos televisores?
Una de las funciones mostradas permite que el usuario explique mediante la voz un problema que está experimentando. Por ejemplo, si señala que “la pantalla se ve muy oscura”, el sistema puede identificar la situación y realizar ajustes de calibración, además de guiar a la persona durante el proceso.
De esta forma, la interacción deja de depender exclusivamente de menús de configuración y pasa a una lógica más cercana a una conversación.
El objetivo es que el usuario pueda expresar lo que ocurre utilizando un lenguaje cotidiano, mientras el sistema se encarga de identificar qué configuración debería modificarse.
La incorporación de IA también busca reducir la complejidad de algunas funciones de los televisores actuales, que pueden requerir recorrer múltiples opciones antes de encontrar el ajuste necesario.
El televisor también podrá reconocer quién está hablando
Otra de las funciones presentadas incorpora reconocimiento de voz para identificar al usuario que está interactuando con el televisor.
Esto permitiría cambiar automáticamente al perfil correspondiente y adaptar las preferencias según la persona que se encuentre frente a la pantalla.
La tecnología también contempla la posibilidad de entregar recomendaciones de contenido personalizadas, considerando las preferencias asociadas a cada perfil.
Así, los televisores comienzan a incorporar funciones que van más allá de la reproducción de contenidos y buscan convertirse en equipos capaces de interpretar instrucciones, reconocer usuarios y asistir en determinadas tareas de configuración.







