La Cascada Río Juncalito comienza a congelarse y deja una de las postales más impactantes del invierno en Atacama

El invierno 2026 continúa dejando paisajes de ensueño en el norte del país. Esta vez, la protagonista es la Cascada Río Juncalito, en la Región de Atacama, donde las bajas temperaturas han iniciado el proceso de congelamiento de sus aguas, dando origen a un impresionante escenario natural.
El fenómeno, favorecido por el intenso frío, la altura y el viento característicos de la cordillera, ha comenzado a cubrir de hielo la cascada, convirtiéndola en uno de los atractivos más llamativos de la temporada invernal.
Cascada Río Juncalito congelada: un espectáculo natural que sorprende a los visitantes
Ubicada en la ruta hacia la Cascada Río Juncalito, este destino cambia de aspecto día tras día con el avance de las bajas temperaturas, ofreciendo una postal que parece sacada de otro mundo.
Las imágenes compartidas en redes sociales por @turismo_foxter muestran cómo el hielo comienza a envolver la caída de agua, creando una formación natural que atrae a visitantes, fotógrafos y amantes del turismo de naturaleza.
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¿Dónde queda la Cascada del Río Juncalito y cómo llegar?
La Cascada del Río Juncalito se encuentra en la cordillera de la Región de Atacama, en la comuna de Diego de Almagro, a una altitud cercana a los 3.900 metros sobre el nivel del mar.
Este atractivo natural está ubicado aproximadamente a 150 kilómetros de Diego de Almagro y a 220 kilómetros de Copiapó, en un entorno dominado por montañas, quebradas y paisajes de alta cordillera.
Para llegar es necesario realizar el recorrido en un vehículo 4×4 desde Copiapó, transitando por sectores emblemáticos como el Salar de Maricunga y las históricas ruinas de Puquios. Posteriormente, los visitantes deben efectuar un trekking de dificultad moderada, de aproximadamente 20 a 30 minutos, hasta llegar a la cascada.
Un fenómeno natural que solo ocurre en invierno
La cascada congelada del Río Juncalito es un fenómeno que solo puede observarse entre junio y agosto, cuando las temperaturas bajo cero propias de la cordillera permiten que el agua se transforme en enormes estructuras de hielo.
Durante este período, el intenso frío, el viento y la altitud modifican por completo el paisaje, ofreciendo una de las postales invernales más espectaculares del norte de Chile.
Debido a las condiciones climáticas y a la altura, quienes deseen visitar el lugar deben planificar el viaje con anticipación, utilizar ropa adecuada para temperaturas extremas y, de ser posible, realizar la excursión junto a operadores con experiencia en rutas cordilleranas.







