Proyecto de cable submarino entre Chile y China provoca fuerte advertencia de EE.UU.
Un ambicioso proyecto de cable submarino entre Chile y China, denominado Chile–China Express, ha provocado tensiones con Estados Unidos, que sostiene que la iniciativa “vulneraría la seguridad regional” y, en respuesta, ha impuesto sanciones como la revocación de visas a tres funcionarios del gobierno chileno vinculados a su avance.
Qué es el proyecto de cable submarino y por qué genera polémica
El cable submarino en cuestión, impulsado por empresas chinas y con el objetivo de conectar directamente Valparaíso con Hong Kong mediante fibra óptica, busca potenciar las telecomunicaciones entre Chile y Asia. La iniciativa ha sido vista como una apuesta estratégica para fortalecer la conectividad internacional y diversificar las rutas de datos globales.
Sin embargo, la Casa Blanca ha expresado su preocupación por este proyecto y cuestiona su necesidad, argumentando que Chile ya cuenta con otras alternativas de conexión, como el Cable Humboldt, en desarrollo desde hace años y que también conectará Sudamérica con la región del Asia-Pacífico.
Respuesta de Estados Unidos y sanciones
El Departamento de Estado de Estados Unidos, liderado por el secretario Marco Rubio, anunció la imposición de restricciones de visa a tres funcionarios del gobierno chileno, acusándolos de haber “dirigido, autorizado, financiado o apoyado actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional”.
Aunque el comunicado oficial no detalló los nombres en un principio, medios chilenos han señalado que entre los sancionados podrían estar el ministro de Transportes y Telecomunicaciones y el subsecretario de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).
Contexto geopolítico y debate en Chile
La controversia por el cable submarino se enmarca en una competencia tecnológica y geopolítica entre Estados Unidos y China, donde las infraestructuras de telecomunicaciones son consideradas estratégicas y sensibles desde el punto de vista de la seguridad de los datos y la soberanía digital.
Mientras Chile busca consolidarse como un hub digital en el Pacífico Sur, la respuesta estadounidense refleja preocupaciones sobre la participación de empresas y proyectos considerados estratégicos, especialmente cuando involucran a actores procedentes de China.








