Chile registra la tasa de natalidad más baja de su historia y enfrenta un crecimiento natural negativo

Chile atraviesa un punto de inflexión histórico tras registrar la tasa de natalidad más baja de su historia, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). En 2025, la Tasa Global de Fecundidad (TGF) se situó en 0,97 hijos por mujer, cifra que no solo rompe todos los registros anteriores, sino que ubica al país muy por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1 hijos.
Este indicador confirma una tendencia sostenida a la baja en los nacimientos. En 2024, la fecundidad ya había descendido a 1,06 hijos por mujer, mientras que las proyecciones oficiales advierten que la tasa de natalidad más baja de su historia en Chile podría seguir profundizándose hasta alcanzar 0,89 hacia el año 2028, escenario que anticipa un crecimiento natural negativo.
Factores detrás de la tasa de natalidad más baja de su historia en Chile
Especialistas coinciden en que el fenómeno responde a una combinación de cambios sociales, económicos y culturales. Entre las principales causas que explican la tasa de natalidad más baja de su historia en Chile se encuentran el retraso en la maternidad, la caída sostenida del embarazo adolescente y la postergación o renuncia a la parentalidad por motivos laborales y económicos.
El aumento del costo de la vida, la inestabilidad laboral y la falta de políticas de apoyo a la crianza han influido directamente en las decisiones reproductivas de las familias, especialmente en los sectores jóvenes y urbanos.
Chile entre los países con menor natalidad del mundo
Con estos registros, Chile se posiciona entre los países con menor fecundidad a nivel global, acercándose a realidades demográficas observadas en naciones asiáticas y europeas con fuerte envejecimiento poblacional. En el contexto latinoamericano, el país lidera la caída, superando incluso a economías con tendencias similares.
La tasa de natalidad más baja de su historia en Chile se produce, además, en paralelo a un aumento sostenido de la esperanza de vida, que supera los 81 años, lo que acelera el envejecimiento de la población.
Desafíos para el futuro
Este nuevo escenario demográfico plantea desafíos estructurales para el país. Sistemas como las pensiones, la salud pública y el mercado laboral podrían verse presionados por una población cada vez más envejecida y con menos personas en edad activa.
Expertos advierten que revertir la tasa de natalidad más baja de su historia en Chile requerirá políticas públicas de largo plazo, incentivos a la natalidad y mejores condiciones para la conciliación entre trabajo y familia, si se busca evitar impactos profundos en el desarrollo social y económico del país.