Buzo desaparecido en Chañaral de Aceituno: experta pone en duda ataque de tiburón
La búsqueda del buzo coquimbano continúa en Chañaral de Aceituno, sin resultados positivos. El hallazgo de parte de su equipamiento abrió distintas hipótesis, entre ellas una eventual interacción con un animal marino.

La búsqueda de Carlos Aquea, buzo coquimbano desaparecido mientras realizaba labores de buceo en el sector de Chañaral de Aceituno, continúa sin resultados positivos.
Durante los operativos fueron encontrados algunos de sus implementos de buceo, entre ellos el traje y las aletas, elementos que presentaban rasgaduras y aparentes perforaciones. Estos hallazgos llevaron a considerar la posibilidad de que pudiera haber ocurrido algún tipo de interacción o ataque de un animal marino. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada.
¿Qué se sabe sobre la hipótesis de un ataque de tiburón?
El estado de parte del equipamiento encontrado hizo que tomara fuerza la hipótesis de un eventual ataque de tiburón. Desde la Armada, sin embargo, han señalado que no se descarta ninguna posibilidad mientras continúan las labores de búsqueda y se analizan los antecedentes disponibles.
La bióloga marina Neiti Morales, doctora en Biología y Ecología Aplicada e investigadora de ESMOI, además de investigadora del Instituto de Fomento Pesquero, explicó que los tiburones sí forman parte de las especies presentes en las costas chilenas.
La especialista señaló que en Chile existen más de 100 especies de tiburones, rayas y quimeras, incluyendo especies pequeñas y costeras y otras de mayor tamaño.
Sobre la posibilidad de que Carlos Aquea haya sido atacado por un tiburón mako o blanco, Morales planteó reparos. Explicó que el mako puede alcanzar varios metros de longitud, pero es principalmente una especie oceánica, aunque puede acercarse a la costa siguiendo corrientes de agua o en búsqueda de presas.
En cuanto al tiburón blanco, indicó que existen registros en Chile, aunque son escasos, y advirtió que no todo ejemplar de gran tamaño corresponde necesariamente a esta especie.
¿Qué dijo la especialista sobre las marcas del equipamiento?
Al revisar las imágenes de los elementos encontrados en el caso de Carlos Aquea, Morales señaló que las marcas observadas no le parecen características de una mordedura de tiburón blanco o mako.
Según explicó, los tiburones blancos poseen dientes grandes, triangulares y aserrados, por lo que sus mordeduras suelen dejar un patrón reconocible. En cambio, en las fotografías analizadas por la investigadora habría perforaciones más separadas y una especie de semicírculo, características que, a su juicio, no resultarían propias de esas especies.
La búsqueda continúa
A casi seis días desde la desaparición de Carlos Aquea, familiares, equipos de emergencia y voluntarios continúan desplegados para intentar dar con su paradero.
El operativo se mantiene activo por tierra, mar y aire, con participación de la Armada, Carabineros, Bomberos, pescadores y buzos de la zona, además de otros equipos especializados.
Hasta ahora, la eventual participación de un tiburón sigue siendo una hipótesis y no existe confirmación oficial de que un ataque de este tipo haya ocurrido.







