El chileno Nicolás Zepeda fue condenado a cadena perpetua este 26 de marzo de 2026 por el asesinato de la joven japonesa Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016 en Francia, tras el veredicto del tercer juicio realizado en la ciudad de Lyon.
La decisión marca un giro clave en el caso, ya que en procesos anteriores había recibido condenas de 28 años de cárcel, pero esta vez el tribunal determinó la pena máxima tras acreditarse su responsabilidad en el crimen.
La condena: tercer juicio termina con pena máxima
El fallo se conoció este 26 de marzo de 2026, luego de semanas de juicio en Francia, donde Zepeda enfrentó nuevamente cargos por el asesinato de su expareja, ocurrido en diciembre de 2016 en la ciudad de Besançon.
En este tercer proceso judicial —ordenado tras la anulación de la sentencia anterior por temas procesales— el tribunal resolvió declararlo culpable de asesinato y aplicar la pena de reclusión criminal perpetua.
Durante el juicio, la fiscalía reforzó pruebas clave como rastros digitales, movimientos del acusado y antecedentes previos de acoso, en un caso que ha sido seguido internacionalmente y que incluso se desarrolló sin que el cuerpo de la víctima haya sido encontrado.
Impacto del fallo y qué ocurrirá ahora con Zepeda
La condena a cadena perpetua implica que Nicolás Zepeda permanecerá en prisión en Francia, cerrando así uno de los casos judiciales más mediáticos que ha involucrado a Chile en el extranjero.
El caso generó repercusión global por involucrar a tres países —Francia, Japón y Chile— y por la complejidad de la investigación, que se extendió por casi una década desde la desaparición de Narumi Kurosaki en 2016.







