Mosca de la fruta: qué es, cómo detectarla y por qué preocupa al sector agrícola chileno
La presencia de la plaga no solo representa una amenaza directa a la agricultura, sino que también pone en riesgo las exportaciones nacionales a mercados altamente exigentes como Estados Unidos, Europa y Asia

La mosca de la fruta (Ceratitis capitata), una de las plagas más peligrosas para la producción frutícola mundial, ha vuelto a encender las alertas en Chile. Durante 2025, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha confirmado más de 26 focos activos en distintas regiones del país, comprometiendo el estatus de “país libre” que Chile ostenta desde 1995.
La presencia de la plaga no solo representa una amenaza directa a la agricultura, sino que también pone en riesgo las exportaciones nacionales a mercados altamente exigentes como Estados Unidos, Europa y Asia, donde se aplican estrictos controles fitosanitarios.
Regiones con presencia confirmada
De acuerdo con los reportes actualizados del SAG, los focos activos se concentran en seis regiones:
Región Metropolitana: detecciones en las comunas de Santiago, Peñalolén y Pedro Aguirre Cerda.
Región de O’Higgins: focos en Chimbarongo y Malloa, específicamente en el sector de Pelequén.
Región de Valparaíso: se han registrado casos en las comunas de Los Andes, San Esteban y Calle Larga.
Región de Coquimbo: se han identificado zonas bajo vigilancia en Monte Patria, Ovalle, Río Hurtado, Combarbalá y Andacollo.
Regiones de Tarapacá y Arica y Parinacota: con focos concentrados principalmente en Arica, pero con alto riesgo de diseminación hacia el resto del norte grande.
Región de Antofagasta: detección de al menos dos focos, con medidas de contención en curso.
Si bien en la Región de Atacama no se han confirmado focos activos, el SAG ha intensificado los controles preventivos ante la cercanía con zonas afectadas en Coquimbo.
¿Cómo se detecta la mosca de la fruta?
La detección de esta plaga es compleja y requiere sistemas de vigilancia especializados. El SAG mantiene operativa una red de más de 17.000 trampas distribuidas estratégicamente en zonas agrícolas, urbanas y rurales.
Las inspecciones incluyen muestreo de frutas, análisis de laboratorio y captura de ejemplares adultos. El monitoreo se basa en métodos estandarizados por normas internacionales, lo que permite activar protocolos de erradicación ante la mínima detección.
Las principales características para identificar a la mosca de la fruta son:
Adultos de entre 3 y 5 milímetros.
Cuerpo amarillento con bandas oscuras en el abdomen.
Ojos verdes metálicos prominentes.
Alas con manchas características en forma de cruz.
Larvas blancas que aparecen en el interior de frutas dañadas.
En los frutos afectados pueden observarse orificios de oviposición, manchas blandas, pérdida de firmeza, y signos de fermentación prematura. En estados avanzados de infestación, las larvas pueden ser visibles a simple vista.

Causas del brote
Los especialistas del SAG identifican tres factores principales que explican el aumento de focos:
Ingreso ilegal de frutas: el contrabando agrícola por pasos no habilitados en el norte del país ha sido el principal factor de riesgo. Muchos de estos productos ingresan sin control sanitario y con larvas activas de Ceratitis capitata.
Comercio informal: la venta de frutas y verduras en ferias no reguladas o en la vía pública, sin trazabilidad ni inspección, facilita la diseminación de la plaga.
Condiciones climáticas favorables: el alza sostenida de las temperaturas y la prolongación de las estaciones cálidas han favorecido el desarrollo de múltiples generaciones anuales de la mosca, que puede reproducirse a gran velocidad cuando las temperaturas superan los 14 °C.
Medidas de control y erradicación
Ante la expansión de los focos, el SAG ha implementado un conjunto de medidas integradas:
Declaración de áreas bajo cuarentena agrícola, con un radio de acción de 7,2 kilómetros en torno a cada foco detectado, y hasta 27,2 kilómetros para productos con destino a China.
Aplicación de la Técnica del Insecto Estéril (TIE): consiste en la liberación semanal de millones de pupas machos irradiadas (esterilizadas) que compiten con los machos fértiles, reduciendo drásticamente la reproducción de la plaga. Hasta julio se han liberado más de 14 millones de insectos estériles.
Fiscalización en fronteras y carreteras, con incautaciones que superan las 2.000 toneladas de productos agropecuarios ingresados de forma irregular.
Monitoreo activo en ferias libres, supermercados y predios rurales, con personal técnico desplegado a lo largo del país.
Campañas de educación y prevención dirigidas a la ciudadanía y al sector agrícola.
Consecuencias económicas y fitosanitarias
La detección de Ceratitis capitata en zonas productivas genera impactos inmediatos y de largo plazo:
Riesgo de cierre de mercados internacionales, particularmente aquellos que exigen certificación de país libre de la plaga.
Costos operacionales elevados en control, monitoreo, tratamientos químicos y pérdidas de cosecha.
Afectación a pequeños y medianos agricultores, quienes dependen directamente de la venta de fruta fresca.
Según la Sociedad Agrícola del Norte, mantener el estatus de país libre es esencial para la competitividad del sector frutícola, el segundo rubro exportador de Chile.
Recomendaciones para la comunidad
El SAG ha reforzado el llamado a la colaboración ciudadana. Se recomienda:
No transportar frutas ni verduras entre regiones sin autorización.
Evitar comprar productos en el comercio informal.
Eliminar adecuadamente frutas caídas o en descomposición en domicilios y huertos.
Permitir el acceso de fiscalizadores identificados del SAG a viviendas y predios rurales.
Denunciar el ingreso o venta de frutas ilegales a través del sitio web del SAG o en oficinas regionales.







