Alertan por problemas gastrointestinales ante intensa Ola de Calor

Con la ola de calor que azota al país donde en algunos sectores los termómetros han superado los 40°, la atención se centra en la deshidratación, pero pocos son conscientes de cómo el aumento de la temperatura puede afectar también nuestra salud digestiva.
Especialistas advierten sobre la relación directa entre las altas temperaturas y problemas digestivos, destacando la proliferación de virus, bacterias y parásitos en el ambiente, lo que puede dar lugar a diversas infecciones gastrointestinales. Además, las altas temperaturas pueden propiciar la expansión de bacterias perjudiciales en nuestro intestino.
La temperatura corporal, que oscila entre 36,5°C y 37,5°C, juega un papel crucial en la digestión de los alimentos. Durante este proceso, se genera calor por la fermentación llevada a cabo por la microbiota intestinal. Catalina Garrido, ingeniera en Biotecnología de NUP! Chile, destaca que esta redirección del flujo sanguíneo afecta al tracto gastrointestinal, disminuyendo la capacidad de digestión y provocando síntomas como estreñimiento, diarrea, náuseas y acidez.
A la afectación del sistema digestivo se suma la deshidratación, que favorece la proliferación de bacterias gastrointestinales perjudiciales. Con el aumento de la temperatura, también crece el riesgo de infecciones gastrointestinales bacterianas, resaltando la importancia de cuidar la flora interna. En este contexto, los probióticos se presentan como una opción beneficiosa, ya que ayudan a prevenir el aumento de bacterias que pueden causar enfermedades o molestias.
Catalina Garrido comparte claves para fomentar las «bacterias beneficiosas» y mantener una flora intestinal saludable durante las altas temperaturas. Destaca la importancia de mantener el equilibrio corporal, consumir probióticos reguladores de pH y garantizar la ingesta de fibra. Recomienda una dieta veraniega basada en abundantes verduras y frutas, especialmente hortalizas verdes ricas en fibra, junto con un alto consumo de agua. Asimismo, sugiere reducir la ingesta calórica y de proteínas para facilitar la digestión en los días calurosos.
En resumen, en medio de la ola de calor, es crucial no solo centrarse en combatir la deshidratación, sino también prestar atención a la salud digestiva, adoptando medidas preventivas como el consumo de probióticos y una dieta equilibrada para mantener un tracto digestivo saludable.







