Comunidad de Tongoy se prepara para eventuales efectos del fenómeno de El Niño 2026
Profesionales de CEAZA realizaron jornadas informativas en Tongoy para explicar los posibles efectos del fenómeno de El Niño y despejar dudas de productores y vecinos sobre marejadas, temperaturas del mar y riesgos para la acuicultura.

Durante dos jornadas realizadas en Tongoy, especialistas del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) abordaron junto a la comunidad los posibles efectos del fenómeno de El Niño 2026 en la costa de la Región de Coquimbo, especialmente en actividades vinculadas a la acuicultura y las condiciones oceanográficas.
La instancia reunió a productores, dirigentes y habitantes del sector, quienes manifestaron inquietudes relacionadas con posibles marejadas, cambios en las temperaturas del océano y eventuales pérdidas en los cultivos marinos ante un eventual fortalecimiento del fenómeno climático durante los próximos meses.
CEAZA busca reducir incertidumbre por pronósticos alarmistas
La encargada de Transferencia de CEAZA, Pilar Molina, explicó que uno de los principales objetivos de estas jornadas fue entregar información científica clara y basada en evidencia, frente a la circulación de pronósticos alarmistas sobre un eventual “Niño Godzilla”.
Según detalló, la iniciativa forma parte del trabajo territorial permanente que desarrolla el centro científico en distintas comunas de la Región de Coquimbo para fortalecer la preparación y adaptación de las comunidades frente a escenarios de variabilidad climática.
Entre las principales preocupaciones expuestas por productores de Tongoy aparecieron posibles tormentas y marejadas que pudieran afectar los sistemas de cultivo, además de dificultades para la captura de larvas durante futuros ciclos productivos.

Fenómeno de El Niño podría modificar las condiciones del océano
La modeladora oceanográfica de CEAZA, Josse Contreras, explicó que si bien los modelos climáticos proyectan un evento de intensidad moderada a fuerte, las actuales condiciones oceánicas no son equivalentes a las registradas durante eventos históricos como los de 1997 o 2015.
Desde el punto de vista oceanográfico, detalló que El Niño podría provocar un aumento en la temperatura superficial del mar, debilitamiento de la surgencia costera y una menor disponibilidad de nutrientes, factores que impactan directamente la productividad marina.
Además, indicó que este escenario podría favorecer la presencia de especies asociadas a aguas más cálidas en sectores del litoral regional.

Tongoy destaca por su capacidad de adaptación
En paralelo, el sociólogo Rodrigo Esteves, del Instituto Milenio SECOS y la Universidad Santo Tomás, presentó un análisis sobre la resiliencia de la comunidad de Tongoy frente a fenómenos naturales extremos y crisis económicas.
El académico destacó la capacidad de organización y adaptación que históricamente ha mostrado la localidad, incluso tras eventos complejos como el terremoto y tsunami de 2015.
Según explicó, las comunidades locales han desarrollado mecanismos de respuesta y aprendizaje que hoy son considerados un ejemplo para otros territorios costeros expuestos a escenarios de cambio climático y eventos extremos.







