Actualizan montos de lluvia en la Región de Coquimbo: Provincia del Limarí lidera con 48,2 mm
El sistema frontal continúa dejando precipitaciones en las tres provincias de la región. Localidades del Limarí y Choapa concentran los mayores acumulados registrados hasta las 21:30 horas.

Las lluvias asociadas al sistema frontal siguen avanzando, dejando importantes acumulados de agua caída en la Región de Coquimbo. De acuerdo con el último reporte de Meteo La Serena, actualizado a las 21:30 horas, varias localidades ya superan los 30 milímetros de precipitación.
El mayor registro corresponde a Ajial de Quiles, en la provincia del Limarí, con 48,2 mm, seguido por Mincha con 41,4 mm, Pichidangui con 38,9 mm y Quebrada Seca con 38,4 mm.
Limarí registra los mayores acumulados
En la provincia del Limarí, los montos de agua caída son los siguientes:
- Ajial de Quiles: 48,2 mm
- Quebrada Seca: 38,4 mm
- Fray Jorge: 34,1 mm
- Combarbalá: 24,4 mm
- Ovalle: 23,9 mm
- Punitaqui: 20,9 mm
- Monte Patria: 15,1 mm
Registros en Elqui y Choapa
En la provincia de Elqui, los acumulados informados son:
- Las Cardas: 29,9 mm
- Coquimbo: 24,0 mm
- Andacollo: 23,1 mm
- Tongoy: 21,4 mm
- Pan de Azúcar: 16,9 mm
- Tambillos: 14,4 mm
- Alcohuaz: 10,1 mm
- Vicuña: 9,1 mm
- La Serena: 7,9 mm
En tanto, en la provincia del Choapa, los registros alcanzan:
- Mincha: 41,4 mm
- Pichidangui: 38,9 mm
- Quilimarí: 34,6 mm
- Los Vilos: 34,1 mm
- Chillepín: 28,6 mm
- Huentelauquén: 26,4 mm
- Illapel: 13,2 mm
- Salamanca: 10,3 mm
Sistema frontal continuará durante las próximas horas
Las precipitaciones continuarán durante las próximas horas, por lo que se espera que los montos de agua caída sigan aumentando. De acuerdo con el pronóstico, durante el viernes se registrará la fase más intensa, con lluvias más persistentes.
Se esperan vientos sostenidos entre 20 y 30 km/h, con rachas que podrían alcanzar entre 50 y 70 km/h durante la tarde y la noche. Aunque la velocidad promedio del viento no será extremadamente alta, las ráfagas podrían ser significativamente más intensas, aumentando el riesgo de caída de ramas y árboles, voladuras de techumbres y desprendimiento de objetos.







