Exponen crudo testimonio en juicio por asesinato de Camila Rojas en La Serena
Este miércoles comenzó en La Serena el juicio oral contra el único imputado por el brutal asesinato de Camila Rojas, una joven madre de 28 años que fue asesinada en julio de 2024 en el sector Alfalfares. El caso ha generado un profundo impacto en la Región de Coquimbo por la violencia del crimen y las desgarradoras circunstancias que lo rodearon.
Camila, oriunda de San Pedro de la Paz (Región del Biobío), se había trasladado al norte del país junto a su familia en busca de mejores oportunidades laborales. En La Serena inició un emprendimiento relacionado con la manicura y otros servicios, compatibilizando su trabajo con el cuidado de su hija de cinco años. Pero sus planes se vieron abruptamente interrumpidos cuando fue atacada en su propio domicilio.
Ataque con 97 puñaladas
El acusado, quien conocía a Camila pues ambos arrendaban cabañas dentro de la misma parcela, confesó haber ingresado a su vivienda durante la madrugada del crimen. Según su testimonio, se encontraba bajo los efectos de cocaína y tusi, lo que —según él— le habría provocado un estado de desorientación.
En la audiencia se reveló que el sujeto portaba un cuchillo de trabajo y, al ver una silueta acostada en una cama, “sintió la necesidad de atacar”. Declaró haber apuñalado a la víctima repetidamente mientras ella gritaba, asegurando que incluso “vio que se dividía en dos”, refiriéndose a la presencia de una figura más pequeña al lado de la mujer: su hija.
El brutal ataque dejó a Camila con 97 heridas cortopunzantes, principalmente en el tórax y cuello. A pesar de la violencia del hecho, la víctima alcanzó a oponer resistencia y, según los antecedentes revelados por la Fiscalía, logró proteger a su hija, quien también resultó con lesiones.
Impacto y conmoción
Tras cometer el crimen, el imputado huyó del lugar sin tener plena conciencia de lo ocurrido. Fue hallado horas más tarde por un familiar, a quien le expresó de forma confusa que había hecho “algo malo”. Según su declaración, solo al llegar a dependencias de Carabineros se enteró de a quién había atacado.
El caso ha estremecido a la opinión pública y ha sido seguido de cerca por organizaciones que exigen justicia para Camila. Durante el juicio, la defensa ha intentado justificar el actuar del acusado bajo los efectos de sustancias ilícitas, mientras la parte querellante insiste en la premeditación del acto y exige la máxima condena.








